
Ya está llegando el calor, y eso, además de significar que ya está aquí el verano y las vacaciones, también quiere decir que aumenta la presencia de hormigas en casa. Las elevadas temperaturas en la calle y el consiguiente calentamiento del suelo hacen que los insectos se aventuren en busca de un clima más suave, algo que encontrarán sin necesidad de buscar mucho en una casa. Además de por la temperatura, estos insectos buscan alimento y hay opciones de que encuentren algún pequeño resto en el suelo o sobre alguna mesa. Para evitar esas molestas e indeseables hileras que en alguna ocasión desfilan por nuestra cocina, vamos a repasar algunas ideas para evitar que las hormigas invadan nuestra casa.
Mantener la casa limpia
Esto es evidente, pero conviene recordar que la suciedad atrae a los insectos. Hay que tener especial cuidado en lugares donde la presencia de alimentos es frecuente, como la cocina o la despensa. Algo tan difícil de percibir a veces como una miga de pan o un trocito de dulce en el suelo puede provocar la llegada de una hormiga que, al realizar este hallazgo, vuelva próximamente con refuerzos.
Para evitarlo, debemos tener cuidado de llevar a cabo una limpieza correcta, sobre todo en lo relativo a la comida. Aquí se incluye cerrar bien bolsas y botes que puedan atraerlas. Entre los alimentos que más atraen hormigas encontramos, además de los dulces, las bebidas gaseosas que hayan podido caer al suelo y no se hayan limpiado correctamente, dejando algún rastro. Además, la comida de mascotas, las plantas que atraen insectos productores de melaza, insectos muertos…
Dificultar su acceso
Esta no es fácil, ya que una hormiga (o prácticamente cualquier insecto) puede entrar en casa por donde le dé la gana: por debajo de la puerta, enganchada a la ropa… Como mínimo hay que ponérselo difícil. Un ejemplo son las grietas o los pequeños agujeros en la pared, lugar por el que más acceden estos bichos. Si localizamos uno, lo mejor será cerrarlo para complicar futuribles entradas. Las ubicaciones más habituales de estos orificios de entrada son la cocina y el baño.
Remedios para alejarlas
Si bien el azúcar las atrae, hay otros muchos elementos que las alejan. Para empezar, las hormigas dejan un olor que les sirve para seguir el rastro. Hay algunos alimentos como la menta, el vinagre, las especias y el café que cumplen un doble objetivo: alejarlas (su olor, por lo que sea, les desagrada) y borran el rastro (su aroma es más fuerte, lo que borran ese olor y provoca que las hormigas se desorienten). Pero, y una vez han roto las defensas, ¿qué podemos hacer?
Cómo repudiarlas
Al igual que se hacía en los asedios medievales, el agua hirviendo es buena una opción. Esta idea no vale siempre, pero si por ejemplo se forma una hilera en el jardín, o si encontramos el nido, podemos disolverlo a base de agua hirviendo con bicarbonato (seguramente no baste con hacerlo sólo una vez). Otra opción para nuestra cruzada es el talco o la tiza, unos olores que tampoco les gusta demasiado y que podremos espolvorear sobre el nido. También podemos utilizar vinagre o limón. Por último, recordamos que una primera hormiga intrépida puede volver para avisar al resto, por lo que acabar con una o dos según las veamos puede suponer un gran avance.
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