
Uno de los grandes problemas del verano es la presencia de los mosquitos. Para muchos, este es un asunto realmente importante. Empieza con ese molesto zumbido y acaba con una marca que te acompañará los próximos días. Vamos a repasar algunos consejos para sobrevivir a estos incómodos visitantes y pasar así un verano con los mínimos picotazos posibles.
Consejos importantes
A la hora de preparar nuestra batalla particular, solemos pensar en no abrir ventanas, utilizar aparatos eléctricos… Pero hay una serie de ideas que no solemos tener en cuenta o que simplemente no se nos han ocurrido. Por ejemplo, un gran aliado puede ser el ventilador: resulta que los mosquitos no vuelan tan bien como parece, y que el viento les dificulta mucho las cosas. Un ventilador puede, además de darnos aire a nosotros, generar pequeñas corrientes que dificulten el vuelo a los insectos.
Una de las cosas que más llaman la atención de los mosquitos es la humedad y el agua estancada. De ahí que los encontremos con mayor frecuencia en zonas de costa o pantanos. Otra idea a tener en cuenta es no dejar agua en recipientes al aire libre (jarrones, platos, cubos). También ayuda no tener plantas muy frondosas (es recomendable cortar el césped con cierta frecuencia) y estar atentos para que no se formen charcos.
Otros elementos que atraen a los mosquitos son la ropa oscura o brillante, los perfumes con aromas dulces, la basura, el olor corporal (sudoración), y por supuesto la luz. Sin olvidar que el horario de mayor actividad para ellos es desde que se pone el sol hasta que amanece.
Remedios habituales
Existe un gran número de soluciones muy recurrentes como las mosquiteras (esas redecillas que se fijan en las ventanas para dificultar la entrada de bichos), o los diferentes aparatos eléctricos anti mosquitos. Aquí encontramos dos tipos: los que tienen una pastilla o un líquido que liberan una sustancia que repele a los insectos, o bien los que realizan la misma función pero por medio de un ultrasonido.
Soluciones caseras
También podemos confiar en esos remedios clásicos, de cuando no existían estos aparatos. Aquí encontramos opciones naturales para repeler a los mosquitos como colocar un vaso de vinagre con agua junto a la cama, hierbas aromáticas junto a la ventana (eucalipto, romero o tomillo) o la citronela, el gran enemigo de los molestos bichos. Aceites esenciales, velas, ajo… Toda ayuda es bienvenida en esta lucha.
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