
Aunque es cierto que toda nuestra casa merece nuestra atención por igual, hay algunas zonas que están más a la vista que otras. Por esa razón, quizá queramos darles un protagonismo especial de cara no sólo las visitas sino también a que nos guste en nuestro día a día. Vamos a hablar de cómo ordenar la entrada y el salón de tu casa, una tarea que quizá lleves tiempo posponiendo y quieras aprovechar estos días de confinamiento para dejarlo resuelto.
La entrada
Es el espacio que sirve de tarjeta de presentación de nuestra casa, y casi una primera impresión de cómo eres. La entrada o recibidor no suelen ser espacios muy espaciosos, por lo que hay una serie de consejos que habrá que tener en cuenta:
- Dar prioridad a lo que se necesites para entrar o salir de casa: un lugar donde colgar las prendas de abrigo, guardar los paraguas secos, ubicar los bolsos, dejar las llaves, las gafas de sol, recoger la correspondencia… Una vez se haya pensado en eso, ya se puede entrar a valorar el espacio que nos queda.
- Decidir si quieres que todo esté a la vista o si prefieres puertas. En el primer caso, sería importante estructurar bien el espacio.
- Cada abrigo debe tener su percha. Y si no caben más, pues nada: no caben. No hay que tener el armario a reventar.
- Los bolsos: si tienes muchos, casi mejor hacerse con un armario extra en el que te quepan cómodamente y evitar meterlos a presión en el de la entrada, junto a la ropa de abrigo de todos.
- Pensar en el orden de los niños. Si tienes hijos, es prioritario que ellos estén bien organizados nada más entrar en casa. Favorecerá al orden general de la casa.
- Paragüero: ten uno que quepa dentro del armario para que los meses de buen tiempo no esté a la vista.
- El cochecito del bebé: si la entrada es pequeña, piensa en si dejarlo en la entrada es buena idea. Quizá ahí genere más molestia que comodidad.
- Cuida el diseño: una lámpara, alguna figura, un cuadro… Dale ese toque de decoración a tu recibidor. Piensa también en la iluminación, la pintura y el orden.
El salón
Hay personas que cuidan tanto la decoración que termina por parecer un salón de portada de revista de muebles, pero en el que no da la sensación de que vivan personas. Por otro lado, las tres partes clave del salón son las destinadas a sentarse, la de almacenar y la de apoyar. Si hay niños incluso puedes valorar destinar un espacio para jugar. Ninguna de estas áreas claves debe estar ocupada por trastos.
- Despeja todas las superficies: mesa del centro, mesitas auxiliares, baúl… coloca como mucho tres elementos encima de ellas.
- Cuida la ubicación de los de los elementos de las estanterías.
- Los mandos: lo mejor es o junto a la televisión o en un portamandos. El objetivo es evitar que estén desperdigados.
- Mantas: lo mejor es no tener más de una a la vista y siempre bien doblada.
- No siempre se necesita una mesa de centro. Si el salón es pequeño, conviene más disfrutar de sensación de espacio que ir dándote con los muebles. Es mejor tener una mesa auxiliar en un rincón.
- Cuidado con que la mesa del comedor se convierta en esa especie de punto limpio donde se va dejando todo según se pasa por allí. Debe estar siempre despejada y lista para usar.
- Menos es más: sobre todo si la habitación es pequeña. Elimina cosas que no utilices, no compres si no necesitas. A menos cosas, menos que limpiar y mayor sensación de espacio.
Junto a estos consejos, recomendamos revisar el orden de vez en cuando, ya que si se deja algo por ahí, corremos el riesgo de que otra cosa vaya detrás y comiencen a acumularse.