
El Fondo Social de Viviendas (FSV) se ha prorrogado durante un año más, hasta el próximo 17 de enero de 2019. “Se trata de la cuarta prórroga de este fondo, que se puso en marcha en enero de 2013 con 6.000 viviendas aportadas por las entidades financieras para dar acceso a familias vulnerables por la crisis mediante alquileres reducidos (entre 150 y 400 euros al mes)”, según informa el Ministerio de Economía en una nota de prensa.
El Fondo Social de Viviendas se unió a otras medidas del Gobierno de Mariano Rajoy para intentar reducir los desahucios y las ejecuciones hipotecarias consecuencia de la crisis económica, como el Código de Buenas Prácticas Bancarias o la moratoria a las ejecuciones. De hecho, según fuentes del Ejecutivo central, entre el tercer trimestre de 2017 y el segundo trimestre de 2014, las ejecuciones han caído un 84%.
En la actualidad, el FSV dispone de casi 10.000 viviendas sobre las cuales, hasta septiembre del pasado año, se han realizado más de 9.500 contratos de alquiler. A esta ayuda social pueden acceder las personas físicas que hayan perdido la vivienda habitual con posterioridad al 31 de diciembre de 2007 y que en el momento de la solicitud de la vivienda los ingresos familiares no superen el límite de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (en la actualidad, 7.519,59 euros al año en 14 pagas), ni dispongan de otra vivienda en propiedad o en usufructo.