
Segunda parte del este recorrido por algunos de los pueblos más bonitos de España, donde seguimos aún en Madrid para repasar pueblos ideales para una escapada. Y es que la crisis del coronavirus ha provocado, a su vez, nuevas crisis en diferentes sectores de la sociedad. Uno de ellos es, por motivos evidentes, el turismo. Muchas comunidades y ciudades han iniciado diferentes campañas para promocionar sus playas, gastronomía, museos, y cualquier zona de interés turístico. ¿Qué mejor forma de viajar este verano que apoyando el patrimonio nacional y a nuestras ciudades y pueblos, con sus respectivos comercios?
Puebla de la Sierra
Otro de los municipios de la Reserva de la Sierra del Rincón. Con menos de 100 habitantes, es un remanso de paz y naturaleza. Las hileras de casas de piedra y madera son típicas de un pueblo de alta montaña y, de hecho, en invierno se suele quedar muchas veces aislado por la nieve. Se puede visitar la iglesia y la plaza del ayuntamiento, donde está la única hospedería y restaurante del lugar. Pero lo más original es el proyecto al que llaman “El valle de los sueños”, una forma de combinar arte y naturaleza. A lo largo de sus calles se pueden ver más de cien esculturas que artistas internacionales han ido donando al pueblo en los últimos años. Merece la pena también probar los productos típicos, como la miel, los judiones o la carne a la brasa.
Rascafría
En sus alrededores hay muchos lugares bonitos para visitar, como la Laguna Grande de Peñalara, el área recreativa de las Presillas (piscinas naturales muy populares en verano), la Ruta de las Cascadas del Purgatorio y el Bosque de Finlandia. Aunque su atractivo más famoso es el Monasterio del Paular, construido en 1390 como la primera cartuja de Castilla. Su capilla barroca es preciosa, y hace unos años que rehabilitaron las 52 pinturas de Vicente Carducho que decoran el claustro. Pero lo más impresionante es el “Transparente” o Sagrario; una auténtica obra de arte. Además, la visita guiada la conduce siempre alguno de los monjes benedictinos, y eso le da un encanto especial. Después de ver el monasterio podéis cruzar la carretera y visitar el llamado Bosque de Finlandia, por su parecido con los de tierras escandinavas.
Hay que atravesar el Puente del Perdón, que cruza el río Lozoya, y a mano izquierda encontraréis una puerta de hierro. No hay ninguna señalización pero, si seguís el sendero, llegaréis a un bonito lago con su embarcadero de madera. Todo muy idílico. Para conocer las rutas que podéis hacer por la zona, consulta la web del ayuntamiento de Rascafría.
Torrelaguna
Otro pueblo de Madrid para pasar el día es Torrelaguna, lugar de nacimiento del Cardenal Cisneros, fundador de la Universidad de Alcalá de Henares. Torrelaguna está al nordeste de Madrid, a unos 60km de la ciudad. Sigue conservando su estructura medieval y su casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural. El edificio más destacable es la iglesia de Santa María Magdalena. Data del siglo XV y es un ejemplo perfecto del gótico madrileño. Su interior, de planta basilical, tiene cinco capillas laterales con impresionantes retablos barrocos.
Llaman también la atención el retablo mayor o la capilla del Evangelio, que tiene un Cristo regalo del papa Alejandro VI a los Reyes Católicos. Al lado de la iglesia está el ayuntamiento, fundado a principios del siglo XVI por el Cardenal Cisneros como almacén de grano. Además de este edificio y de colaborar en la construcción de la iglesia, Cisneros también fundó un hospital, un convento e impulsó la canalización del agua, por lo que en el centro de la plaza mayor tiene una cruz de piedra en su honor.